**DIMINUTO**
Lo cierto es que me invade un fuego
doloroso.
Galopa por las venas, llegando hasta mi
alma.
Me envuelve, me trastorna, como afrutado
vino.
Y no logra extinguirlo, la brisa azul
marino.
Nada detiene el río que surge de tus ojos.
Que brota, que mantiene, mis ojos bien
abiertos.
Sólo mi dulce almohada me pregunta, me
cuestiona,
Que es lo que en mí provocas, que tanto me
apasiona.
Ah, si mi almohada hablara y todo te
contara.
De todas esas noches, de tantas alboradas.
De sueños no cumplidos, quedando en el
olvido.
De sueños que se esfuman entre espirales de
humo.
Se elevan, se fusionan, formando sólo uno.
Y un nombre diminuto, formaron en el cielo.
Santana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario