jueves, 29 de septiembre de 2011


**OH, NEREIDA**



Con el bosque hacia mi espalda, dibujada en luz y sombra.
Y el ocaso de la tarde destellando en la mirada.
La mirada humedecida, por la brisa del océano.
Y añorando entre mis manos, la tibieza de tu mano.

Ah, mujer maravillosa, luz de luna, luz de aurora.
Luz de sol que me seduce y una voz que me enamora.
Oh, mujer en ti refleja, su belleza el gran océano.
Nunca olvides que tú tienes, mi alma entre las manos.

Oh, nereida hermosa diosa, de las ninfas más comunes.
Nunca olvides que te amo, que a tu amor no soy inmune.
Aunque no te vuelva a ver, a tu amor soy vulnerable.

Es tan grande lo que siento que por ti sería moldeable.
Para amarte cuando puedas, para amarte si quisieras.
Porque tú serías la Reyna, que pusiera nuestras reglas.



Santana.

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