lunes, 10 de octubre de 2011


**VERSOS Y POEMAS**



Los versos y poemas se nutren de la vida.
De flores, de ilusiones, quizás de una diatriba.
De bellos sentimientos, de hermosas experiencias.
De crueles desengaños, que trocan la existencia.

Los míos por ejemplo, los nutre la tristeza.
Del bello sentimiento al que no tengo derecho.
Del desazón interno por ser equivocado.
Sabiendo que es eterno, platónico y secreto.

Mis versos y poemas se nutren del olvido.
Se nutren de su aroma, apenas percibido.
De besos anhelados que nunca fueron dados.
De instantes de deliquio, por mi alma tan odiados.

Mis versos y poemas los nutre una quimera.
Son falsos por lo tanto carecen de una historia.
No obstante y sin embargo, brotaron de mi alma.
Que importa si jamás, conocen de la gloria.


Santana.

**VERANO**



Agónica en su ocaso, jadea la primavera.
Se aleja subyugada al estío cede el paso.
El cual avasallante de todo se apodera.
De seres, de floresta de bosques y praderas.

La tarde luce hermosa en medio del verano.
Las casas son de adobe, de tejas el techado.
Y no se ve ni un alma del pueblo desolado.
Están bajo la sombra, contando sus arcanos.

Los chicos en el río mitigan el estiaje.
Cubriendo de alharaca y sonidos el paisaje.
Y el sol que lentamente declina hacia el ocaso.
Matiza de colores las cosas a su paso.

De pronto cae la noche y la villa cobra vida.
Las luces mercuriales, las calles iluminan.
Alumbran desde afuera del pueblo hasta la plaza.
Percibo en el ambiente, sabroso aroma a hogaza.

¡Oh, luna que apareces! Tan hermosa como siempre.
De plata vas pintando, los campos, los tejados.
Al ver tu bello rostro el estío no aparece.
Quizás porque se esconde, arrobado entre el celaje.


Santana.

**VENCEJO**



Un día regresarán las aves del invierno.
Mas no esperes que vuelva aquel pobre vencejo.
Que quiso en tu ventana tejer un bello nido.
No esperes que regrese, que ya murió de viejo.

No volverá a volar tocando tu celaje.
Desde hace tiempo ya, emprendió el forzado viaje.
Tan sólo en tu memoria, tan sólo un tenue rastro.
Que no pudo grabar en tu alma de alabastro.

Un día regresarán con renovado brío.
Las aves del invierno con rastros de agracejo.
Tal vez eches de menos el vuelo del vencejo.
Muriéndose de amor en el crepúsculo tardío.

Un día volverás a escuchar en tus oídos.
Promesas de un amor que alguien te dirá.
Comprenderás de pronto que nunca te he mentido.
Ni aun estando muerto como yo la sentirá.


Santana.

**UNA VEZ MÁS**



Una vez más la luz del día se extingue.
Debajo de este cielo y en medio de este bosque.
Candiles que aparecen en la bóveda celeste.
El agua del arroyo, cantando va tu nombre.

Las hojas del otoño el viento las desprende.
Descienden suavemente como un copo de nieve.
Como una lluvia de oro que cubre todo el campo.
La luna que aparece, entre su eterno lampo.

¡Oh, Selene bello astro! Que el celaje vas rasgando.
Cual paloma inmaculada, con sus alas divagando.
En las aguas del arroyo puedo ver tu bello rostro.
Que aun estando tan lejano, tu belleza deja absorto.

Con la luz del nuevo día ¡yo no sé por qué te escondes!
En el bosque hay tantas cosas, de belleza hacen derroche,
Del arroyo por ejemplo, surgen notas musicales.
Que se funden con las notas, de gorriones y zorzales.

Con la luz del nuevo día, se patenta la alegría.
Brotan voces melodiosas y el efluvio de las rosas.
El aroma a hierba fresca percibiendo en todos lados.
Y la luz del sol que torna, el pinar arrebolado.


Santana.


**UNA COPA DE LICOR**


Un cigarrillo, tu hermosa imagen, tus bellos ojos.
Y el humo que se esparce volátil por los aíres.
Así se desvanecen también mis ilusiones.
Como la lluvia clara fundiéndose en los mares.

El humo del cigarro penetra entre mis ojos.
Y un ramo de flores marchito por el tiempo.
Un ramo de rosas que no tuvo destino.
Pues la mujer que amo no puede estar conmigo.

Una copa de licor y un poema.
Que fue inspirado en lo más hondo de mi alma.
Por una hermosa musa que llego tarde a mi vida.
Daría lo que fuera porque no fuera prohibida.

Una copa de licor y un cigarrillo.
Y la tristeza que ha invadido mis sentidos.
Gran cantidad de poemas esparcidos.
Dos corazones que en la vida… podrán estar unidos.

Una copa de licor y un cigarrillo.
Y un gran dolor que llegó para quedarse.
Dos almas que jamás podrán amarse.
Tal vez en la otra vida vuelvan a encontrarse.

Una copa de licor y un cigarrillo.
Una mujer que llego tarde a mi vida,
Que desgraciadamente jamás podrá quererme.
Que diera yo porque no fuera prohibida.


Santana.






**UNA BELLA ROSA**



De un vergel marchito, entre un lejano bosque.
Corté una bella rosa bañada de rocío.
Realzaba su belleza, entre las flores secas.
Sobresalía entre todas, ya muertas por el frío.

Sus pétalos de seda en mi mente rememoran.
Los pálidos silencios, de una boca de azucena.
Silencios que ensordecen, silencios que enamoran.
Y el canto de la alondra, me regresa hacia la gloria.

El viento de la aurora sacude y estimula.
Las más hermosas flores que dejan escapar.
Fragancias deliciosas, que llegan y se van.

El viento es más intenso y la hermosa rosa roja.
Comienza a deshacerse, se comienza a deshojar.
Igual que un bello sueño, disolviéndose en la mar.



Santana.

**UN TE ODIO, DE ESA BOCA**



En verdad apreciaría un te odio de su boca.
A su gélido silencio, a su fría indiferencia.
Para mí sería mejor ser el blanco de su odio.
Ser objeto del despecho y de todos sus enojos.

Adversario del amor no es el odio ni el enojo.
Es la misma indiferencia, que es como una bofetada.
Porque el odio es fiel reflejo de un oculto sentimiento.
Que jamás fue consumado y aún habita el pensamiento.

Es la gélida indolencia, la que hiere y te lastima.
La que acaba con el alma, cual erebo que calcina.
Cual espada avasallante que atraviesa silenciosa.
Como rayo que marchita, a la más hermosa rosa.

Es por eso que prefiero, un te odio de esa boca.
A su gélida mirada y glacial indiferencia.
Un te odio encarnaría la certeza de que mi alma.
Algún día no lejano, nunca estuvo equivocada.


Santana.

**UN TE AMO**



Quisiera delinear tu rostro con mis dedos.
Y que espontáneo brote, un te amo de mi boca.
Un poema de amor guardar entre tu pelo.
Catar entre tus labios, el gran sabor a moca.

Quisiera recorrer los senderos de tu cuerpo,
Ser la primera lluvia, después de un largo invierno.
Cual ola de ternura invadir tu alma entera,
Que invadan mis sentidos tus fragantes arboledas.

Como una flor desnuda a punto de entregarse,
Al fuego de los rayos del sol para asolearse.
Quisiera que buscaras, mi cuerpo para amarte.

Quisiera que tu cuerpo cual rosa de verano,
Buscara diligente la caricia de mi mano.
Dejar sobre tu alma, grabado un te amo.



Santana.



UN SUSPIRO.


Cuánto significado encierra en sí un suspiro.
Se puede suspirar por muchas cosas.
Como aquel que suspira por su amada.
O aquel otro que suspira por un beso.

Yo suspiro también muy a menudo.
Como todos solemos suspirar.
Suspiro por los niños de la calle.
Suspiro por el hambre que no acaba.

Suspiro de tristeza y de dolor.
Por las guerras que habitan nuestro mundo.
Por los hombres y mujeres que se acaban.
Por los hombres y mujeres que no se aman.

Como aquel que suspira con nostalgia.
Por encontrarse lejos de su patria.
Que se encuentra de ilegal en un país.
Por querer trabajar para vivir.

O aquel otro que suspira por el mar.
Por la flor, por las aves, por amar.
Por disfrutar de todo y poder ver.
Y en ocasiones no sabe el apreciar.

O la madre que suspira por el hijo.
Que amamanto cuando este era un bebito.
Y lo cuida, y lo educa, y lo mima.
Pero este crece y nunca es un buen hijo.

Como el niño que suspira por no ir.
A la escuela, a cultivarse, y a educarse.
Pero crece y se da cuenta muy tarde.
Que educarse es esencial para vivir.

Suspirar es muy común y muy corriente.
Pero cuánto significa en sí un suspiro.
Si en un suspiro pasamos a ser vida.
Y en un suspiro nos llegó la muerte.



Santana.


**UN SUEÑO**



Una noche tuve un sueño.
Que fue de lo más hermoso.
Yo me enredaba en tu pelo.
Tu murmurabas te quiero.

Mis manos te acariciaban.
Cual juguete de peluche.
Tu musitabas te amo.
Y yo besaba tus labios.

Tu mirada y mi mirada.
Se cruzaban con amor.
Deseábamos que ese instante.
Sólo fuera de los dos.

Era el hombre más feliz.
Por tenerte entre mis brazos.
Sentía el calor de cuerpo.
Sentía que tocaba el cielo.

El aroma de tu pelo.
Embriagaba mis sentidos.
Mientras recorría tu cuerpo.
Con mis labios entreabiertos.

Ebrios de pasión y amor.
Vivíamos aquel momento.
Deseando que aquel instante.
Sólo fuera de los dos.



Santana.

**UN HOMBRE ENAMORADO**


Soy tan sólo un hombre enamorado.
Encadenado a un amor equivocado.
Y que brota de lo más hondo de mi alma.
Y no puedo ocultar que estoy ilusionado.

Porque te amo más allá.
De todo lo que pienses de todo lo que digas.
Y todo lo que siento carece de mentiras.
Y siento que me pierdo… cada que me miras.

La vista se me pierde pensando en tu mirada.
Pensando en tu sonrisa soñando que me amas.
Soñando con tu cuerpo sensual entre mis brazos.
Y una sonrisa amable danzando entre tus labios.

Porque este amor que siento y que en mí has inspirado.
Jamás pensé ocultarlo en algún hotel de paso.
Si tú hubieras querido por mí hubiera gritado.
Tendrá que ser por siempre sólo un amor callado.

Porque te amo más allá.
De todas mis angustias de todos mis desvelos.
Y aunque no pueda amarte con todos mis anhelos.
Viviré soñando y amándote entre velos.

Porque te amo por encima.
De todo lo posible de todo lo imposible.
De todo el sufrimiento de todos mis problemas.
Será siempre tu imagen mi más hermoso emblema.


Santana.

COMO UN FRÍO INMENSO.


Como un frío inmenso calando hasta los huesos.
Llegó la soledad metiéndose a mi vida.
Más no es la soledad que yo ya conocía.
Porque esta soledad me amarga día con día.

No es esa que adoraba y con afán buscaba.
Cuando quería componerte yo algún verso.
Porque  esta soledad me agobia y mata.
Como una enfermedad que me corroe los huesos.

Ya no se escuchan los llantos ni los gritos.
De los pequeños corriendo por la casa.
Sólo un silencio pesado y sofocante.
Será quien me acompañe de ahora en adelante.

Ya no se cuela la luz por mi ventana.
Ya las estrellas no brillan para mí.
La otrora casa completamente alegre.
Ahora luce completamente gris.

Como extraño sus risas y regaños.
Porque no me tomaba el alimento.
Como extraño sus besos sus sonrisas.
Que me alentaban a seguir viviendo.

Santana.

**UN ESPACIO DE TU ALMA**


No es atracción sexual tan sólo lo que siento.
Algo más fuerte que brota desde adentro.
Es un amor hermoso al que no tengo derecho.
Y no tengo control sobre este sentimiento.

Yo no conozco a nadie que ejerza algún control.
Sobre ese sentimiento que nubla la razón.
Y que brota espontáneo sin pensar, sin indagar.
Si puede ser amado o lo van a rechazar.

El estado civil de la persona amada.
Poco le importa por no decir que nada.
Sólo se entrega y no espera a cambio nada.
Y sé es feliz con tan sólo una mirada.

La posición social tampoco dice nada.
Cuando existe un corazón sincero enamorado.
Que vive y late por amar al ser amado.
Y los prejuicios forman parte del pasado.

Si tú sintieras un poquito de todo lo que siento.
Si tú quisieras, si me amaras sólo un poco.
Si tú boca enamorada pronunciara una palabra.
Te juro que tu amor me volvería más loco.

Di esa  palabra que no te obliga a nada.
Solamente darías luz a mi alma.
Y me harías feliz en mi derrota.
Sabiendo que soy dueño de un espacio de tu alma.


Santana.

domingo, 9 de octubre de 2011


**UN DÍA**



Te acordarás un día del hombre que te ama,
De aquel que te cubría de rosas noche y día.
De aquel que si lo miras, aún sufre todavía,
Del neófito poeta cautivado por la dama.

Te acordaras un día de aquel que te decía.
Que sólo a ti te amaba y tú no le creías.
De aquel que nunca pudo guardarte en el olvido,
Que un día se fue con otra, para soñar contigo.

Te acordaras un día de aquel pobre demente.
Que soñó con el amor, que soñó besar tu frente.
Quizás nunca lo olvides, aunque esté por siempre ausente.

Tal vez después de un tiempo, te acuerdes de aquel hombre.
Que vaga entre las sombras sonriendo atribulado.
Que al paso de los años, camina ya encorvado.



Santana.

**UN BESO**



No olvides nunca dedicarme un beso.
Aunque sea por no dejar, aunque sea sólo de lejos.
Un beso alado y su destino sea mi boca.
Que vuele entre tu aliento y entre pétalos de rosa.

Un beso que conlleve la total dedicatoria.
Que llegue a su destino, anhelante, entreabierto.
Que sea el comienzo, de una bella historia.
No importa que se escriba, sin contacto y en secreto.

Volviendo al beso; volará cual ave hermosa.
Y la seda del plumaje buscará rozar mi boca.
Trasladándome a volar al espacio delirante.

Con el alma volaré de emociones derramada.
Por el cielo azul celeste que produce tu mirada.
Que me incita y me conserva en estado alucinante.


Santana.

UN AMIGO ESPECIAL.



No sé por qué razón me enamoré de ti.
Sabiendo que jamás tú me podrías amar.
Sólo soy para ti como un amigo más.
Un amigo especial sólo soy para ti.

Me pongo a imaginar si pudiera cambiar.
Tu forma de pensar para poderme amar.
Si pudiera cambiar tu forma de sentir.
Tú me podrías amar y eso me haría feliz.

En dónde está el amor sólo es un sueño más.
En dónde está el amor que no puedo encontrar.
Desde que te encontré yo comencé a soñar.
Pensando que quizás tú me podrías amar.

Pero en el corazón no se puede mandar.
Se entrega sin pensar no lo puedes forzar.
Deseo que seas feliz adiós bella mujer.
Siempre te esperaré por si quieres volver.

Siempre recordaré tu boca tan sensual.
Lo bello de tu voz tu cuerpo sin igual.
Tus rizos y tu piel yo nunca olvidaré.
Aunque sé que jamás yo pude acariciar.




Santana.

**TU VENTANA**



Mi lánguida mirada se estrella en tu ventana.
Mil veces infructuosa, gritando que te ama.
Sintiendo que sin ti, la vida vale nada.
Sintiendo que sin ti… la vida se me acaba.

Soy tan sólo un pobre diablo, apedreando tu ventana.
Con suspiros y un te amo, que brotan de mi alma.
Con sollozos contenidos que provoca tu ignorancia.
Hacia este pobre iluso, que deambula por tu casa.

Porque sólo has conseguido con tu cruel indiferencia.
Que te ame como un loco añorando tu presencia.
Aunque sé que en la distancia, después de mucho tiempo.
El viento me traerá, el aroma de tu cuerpo.

Dime que me amas, aunque sólo sea de lejos.
Por favor, que cuando menos, no te soy indiferente.
Porque sé que arrullaré tu recuerdo para siempre.
Y tu imagen en mi mente, estará siempre vigente.

Porque yo sería feliz tan sólo con saber.
Que todo lo que siento no se pierde en el ayer.
Y que tengo un rinconcito en tu alma y en tu ser.
Mas no puedes declararlo, porque no quieres perder.

Porque sé que tu recuerdo, dormirá siempre a mi lado.
Mientras siento que tu risa me cubre con su manto.
Yo por siempre arrullaré tu recuerdo entre mis brazos.
Mientras siento que mis ojos…se nublan por el llanto.



Santana.

**TU SERAS**



Del hubiera sido hermoso, que leíste en su momento.
¡Oh, mujer amada mía! Son desenas de poemas.
Los que tú me has inspirado, tal vez sumen cuatrocientos.
Unos feos, otros bellos, y otros son una blasfemia.

Sin embargo en todos ellos, siempre has sido el gran motivo.
Que me inspira, que me incita, porque siempre estás conmigo.
Tú serás la hermosa musa de mi alma de poeta.
Que me excita cada sueño, que me inspira cada letra.

Aunque en mi alma ya no guardo ni una brizna de esperanza.
Necesito describir, el dolor que ahora me embarga.
El dolor que me asesina cuando pienso solo en verte.
Y me duele darme cuenta, que en verdad no soy tan fuerte.

Pues la simple negativa de tu boca tan divina.
Me ha tornado un tanto débil, de verdad que me intimida.
Y me asusta el pensamiento de vivir en este infierno.
Sin que exista cuando menos, un te odio de por medio.

Aunque ya no hay un motivo, por seguir ilusionado.
Seguiré siempre escribiendo, lo que pudo haber pasado.
Tú serás la bella musa de mi alma de poeta.
Sobre todo porque te amo, aunque no obtuve respuesta.



Santana.

**TU MANO**



De ahora en adelante seremos dos extraños.
No sé por cuanto tiempo, no sé por cuantos años.
Y yo seré en tu vida como algo muy lejano.
Y yo tendré el recuerdo tan sólo de tu mano.

Quizás fue un incidente, ¿acaso provocado?
Pero sentí tu mano acariciar mi mano.
Fue breve la caricia, fugaz y sin embargo.
Dejaste el pecho henchido de gozo ilusionado.

Tú seguirás viviendo con tu flamante esposo.
En una jaula de oro, mas no llena de gozo.
Y no dirás por pena que ya es como un amigo.
Que toda tú deseas, tan sólo estar conmigo.

Y más si has comprendido que yo en verdad te amo.
Mis besos y caricias por ti los voy guardando.
Hasta que tu decidas que no quepo a tu lado.
Entonces mis caricias por la senda iré regando.


Santana.

**TÚ LE DAS SENTIDO**



Porque tú le das sentido, a todo lo que escribo,
No quiero que se pierda jamás en el olvido.
Deseo que se conozca que todo el mundo sepa.
Que todo lo que siento, no pase inadvertido.

Oh, mujer cuerpo de rosa irrigado por la aurora.
Que reactivas las palabras, que revives tantas letras.
Influye en mí por siempre que mi pluma no esté quieta.
Que todo lo que escribo, no sean frases muertas.

Oh, musa que me inspiras a escribir mi pensamiento.
Y que sacas lo mejor, de mi mente y de mi cuerpo.
El más bello sentimiento, de mi alma es el reflejo.

Sé mí musa para siempre, que la vena no se seque.
Que mí pluma no se canse que escriba sin descanso.
Bello sueño de la vida, por desgracia no lo alcanzo.



Santana.

**TU INDIFERENCIA**


Como me duele sentir tu indiferencia.
Porque me llena de amargura, de tristeza.
Sé que es el pago por haberte confesado.
El gran amor que en mi has despertado.

Porque es un gran amor, el que en mi has inspirado.
Te juro que en la vida, jamás lo había soñado.
Y me cuesta creer que algo tan hermoso
Ahora se convierta en algo doloroso.

Porque era un aliciente esperarte a la pasada.
Y para mí era hermoso reflejarme en tu mirada.
Y más me enamoraba cuando el sol salía.
Porque era tu sonrisa que me derretía.

Tu mirada y tu sonrisa para mí se han apagado.
Por haberme declarado, por haberte confesado.
Que el amor de mi vida por fin había llegado.
Que el amor tan esperado al fin lo había encontrado.

Cuantos seres humanos como yo en la vida.
Viven su vida vagando a la deriva.
Viviendo por vivir solamente el gran proceso.
Y cuando al fin llega el amor, no hay punto de regreso.

Solo deseaba que supieras del gran amor que siento.
Mi corazón sería feliz al contarle de mi afecto.
Porque es mucho lo que te amo y no pretendo hacerte daño.
Y por mi mente no ha pasado faltarte yo al respeto.

Y no me da vergüenza decirte que he llorado
Por el dolor intenso que el amor me ha provocado.
Porque es como una calle de un solo sentido.
Te busco y no te encuentro jamás en mi destino.

Tal vez por todo eso y por todo lo que siento.
No puedo yo esconder el bello sentimiento.
Aunque este condenado al vacio de tu ausencia.
Aunque este condenado a sufrir tu indiferencia.


Santana



**TU ENCANTO**



De todas las estrellas que yo admiré una noche.
Hay una en especial, que me ha robado el tiempo.
Que me hizo renacer sembrando una esperanza.
En el paraje agreste, que yo tenía por cuerpo.

De las flores más hermosas que yo admiré algún día.
Hay una en especial, que jamás dijo su nombre.
Mas su aroma delicioso y lo hermoso de su tallo.
Me ha vuelto un poco loco, su garbo y su donaire.

Ella es como una diosa, no repara en el mortal.
El parece anacoreta enfrascado en su ritual.
Describiendo sin cansancio, ese amor que es inmortal.

Oh, mujer maravillosa y belleza de la rosa.
Que es podada y bendecida del rocío de la mañana.
Nunca olvides que tu encanto, vivirá por siempre en mi alma.



Santana.




**TU AMOR**



Quizás sería mejor decir adiós por siempre.
No importa que te ame desesperadamente.
Tu amor fue como un  río, como un ave de paso.
O cual traviesa infanta, que nunca me hizo caso.

A veces me pregunto, ¿por qué te amo tanto?
¿Por qué no tienes tiempo de deshacer mi encanto?
Tan fácil que sería decirle al alma mía.
¡No pierdas más el tiempo, yo no soy tu alegría!

Tu amor fue como nube que da sombra un instante.
Cual faro de esperanza de un alma navegante.
Acaso un espejismo en medio de la nada.
Y que es inalcanzable, para un alma enamorada.

Tu amor fue como lluvia de gotas refrescantes.
Que brota de improviso, que empapa a los amantes.
Que escampa de repente dejando un gran vacío.
Y en medio del estío, la muerte con su frío.


Santana.