jueves, 12 de junio de 2014


























**CERROJO**



A raíz de aquella noche de diciembre no es lo mismo.
Tus palabras han coartado, mi pasión por escribirte.
A tal grado que es complejo desplegar este poema.
Sin embargo debo hacerlo y poder cerrar el ciclo.

Los poemas o blasfemias que has leído desde entonces.
Redactados se encontraban, mucho antes de esa noche.
Muy resuelto me encontraba a que ya no los leyeras.
Sin embargo te los muestro, porque sé que es lo correcto.

Son poemas inspirados en tu cuerpo y tu belleza.
Y el ponerlos a tu alcance, no es por ego ni soberbia.
Sólo creo que es la manera; concluir con una etapa.
Ese lapso de mi vida, que jamás tuvo sentido.

Si los ves o no lo miras, si te gustan o los odias.
La verdad es que ya no importa y tampoco es un problema.
Son tan sólo un fiel reflejo de mi alma en su momento.
Pero ahora son cerrojo, de una etapa de mi vida.



Santana.


martes, 10 de junio de 2014

























**INDIVISIBLES**




Jamás será completo un corazón en su latido.
Si no tiene al amor por motivo o complemento.
No laten solitarios…Cada uno por su lado.
Pues son indivisibles, van juntos de la mano.

Se va debilitando… Se apaga su latido.
No existe ya un motivo, su pulso está menguando.
El eco a su latido no escucha en el ambiente.
¡Oh, pobre corazón! Que muere en solitario.

En ese atroz momento en que todo se ha extinguido.
Se pierde la mirada en la senda inusitada.
Se agita doloroso al percibir el escenario.
Retumban las palabras hirientes de sus labios.

Amor y corazón son un solo elemento.
Así lo ha sentenciado el sabio y con razón.
Ya que ambos necesitan latir a un mismo tiempo.
Aunando sus anhelos en una dirección.

Por un amor se llega al núcleo atribulado.
Se avanza y se aproxima hacia una eterna pena.
Y surge la pregunta, ¿Cómo es que me abandona?
Cual juez la vida ofrece… Justicia y no te cobra.


Santana.


sábado, 7 de junio de 2014






























**ÓDIAME**





Ódiame si quieres por amarte como te amo.
Por sembrar en ti ilusiones, por ser causa de tu llanto.
Cada vez que en mí tú pienses sobre todo porque sabes.
Que muy cerca vive un necio, que de ti sigue prendado.

Y sí así tú lo prefieres, ódiame por cada instante.
En que yo decía un te amo al mirarte que pasabas.
Por la lágrima vertida de tu alma lastimada.
Y por todos mis errores, que incitaron esa inquina.

Porque alguna vez reíste, ódiame con toda tu alma.
Por el daño innecesario que mi amor te haya causado.
Y sí tu alma encuentra paz expresándome tu odio.
Grita el odio que te inspiro, a través de tu mirada.

Ódiame sí quieres por no ser lo que deseas.
Y por todo lo que hice y también lo que no hice.
Ódiame por todo lo que venga a tu memoria.
A manera de victoria, sobre un ser que sólo te ama.

Ódiame sí quieres por haberme conocido.
Mientras mi alma te bendice, aunque nunca a mí te uniste.
Porque siempre te he exhibido mi alma en cada verso.
Porque no puedo ofrecerte, lo que tu alma se merece.

Ódiame con toda tu alma, que tu inquina… no decaiga…



Santana.

jueves, 5 de junio de 2014

























**POR AMOR**




Por amor he cometido mil errores mas no aspiro.
A que nadie me perdone, a que nadie me disculpe.
Soy humano por desgracia con defectos y virtudes.
Y de amarte aunque me odies, nunca he estado arrepentido.

Por amor le doy las gracias a la vida porque existes.
Cuando se ama como te amo, nadie pide una disculpa.
Más allá de que haya seres que se sientan ofendidos.
Por respeto a ellos mismos, sólo quedan los recuerdos.

Por amor me he vuelto ciego y tal vez un poco loco.
Aunque soy un hombre cuerdo, el amor me vuelve un tonto.
Por amor llegue a pensar que podía tocar el cielo.
El amor nos vuelve miopes, arrojados e imprudentes.

Por amor el ser humano fácil presa es del engaño.
Sin embargo no lo vemos y seguimos caminando.
Porque estando apasionado ves las cosas diferentes.
Porque nunca ves las cosas, realmente como son.

Por amor he alimentado la esperanza en el pasado.
Esa luz la cual ahogaste y arrumbaste en un rincón.
Estarán por siempre abiertos mis brazos al olvido.
Mas no esperes que yo pida, un indulto o un perdón.




Santana.























**PARAÍSO**



Yo difiero de aquel hombre que ha vivido equivocado.
Y que busca el paraíso, con denuedo allá en el cielo.
¡Pobre hombre no imagina! Con su alma equivocada.
Que el edén lo ha disfrutado, en la boca de su amada.

Es la boca de tu amada el umbral del paraíso.
Con sus labios destellando, como el más grandioso hechizo.
Es el cuerpo de una dama el santuario de la vida.
Con su monte y sus colinas, ¡La belleza más divina!

Es el cuerpo enamorado de tu amada el paraíso.
Con el lampo de sus ojos, te esclarece las tinieblas.
Con sus manos va cubriendo de caricias todas buenas.
Con su boca prodigando, una dosis de su hechizo.

Es el cuerpo enamorado de tu amada el paraíso.
En su monte y sus colinas, se generan ricas mieles.
En su boca guarda siempre el conducto hacia la gloria.
Diariamente y por las noches, te perfuma con su aroma.



Santana.

lunes, 2 de junio de 2014

























**PERMITEME**



¡Oh, señora amada mía!

Quisiera que una noche te olvidaras.
Que tienes un marido y una cama.
Hacernos el amor con toda el alma.
No importa que después me rechazaras.

Permíteme decirte alguna noche.
Que tú eres lo más bello de mi vida.
Permíteme recrearme en cada cima.
Gozar de la delicia de tu sima.

Permíteme decirte que ardo en llamas.
De delirio, de amor y de deseo.
Concédeme el deseo entre el ajetreo.
Escuchar de tus labios, que me amas.

Concédeme el honor alguna noche.
De decirte al oído que te amo.
Mientras todo mi amor en ti derramo.
Y busco entre tu pelo el bello broche.

Porque quiero perderme en tus cabellos.
Mientras bebo el aliento de tu boca.
Mientras siento que erizas cada vello
De mi piel, con tu piel que no es de roca.

Yo quisiera que un día me concedieras.
El honor de poblar tu bajo vientre.
Con crisálidas de amor que sobrevuelen.
Tu hermosa piel, de enero hasta diciembre.



Santana.


domingo, 1 de junio de 2014




























**HAY ALGO**



Hay algo del espacio en esos ojos.
Que brillan con luz propia como estrellas.
Hay algo de la luna en esa boca.
Que a veces centellea como alba rosa.

Hay algo del océano en esos ojos.
Son tan hermosos, tan bellos, misteriosos.
Que no me importa que nunca tengan playa.
Por sólo verlos yo voy a donde vaya.

Hay algo de una alondra en esa boca.
Con sólo abrirla esparce bellas notas.
Y no existe la sombra en sus pupilas.
Tal vez porque una luz quedó encendida.

Hay algo del desierto... en ese bello torso.
En ese hermoso cuerpo esculpido con finura.
¡Son bellos los oasis! ¡Son gozo del sediento!
Y yo sobre la arena dibujo su figura.

Hay algo de la rosa en su belleza.
Hay algo del jazmín en su finura.
Tiene algo del geranio en su dulzura.
Y tiene de la viola su excelencia,
Con toda la belleza, en su figura.



Santana.