**NADA FUE IGUAL**
Desde el instante aquel, cuando vi su bello
rostro,
Nada fue igual a partir de ese momento.
Surgieron de improviso los más bellos
latidos.
Trocaron las mañanas el signo conocido.
Nada fue igual, porque supe que en mi alma,
Muy dentro de la misma, aún había esperanza.
Como una luz de amor perdida en lontananza,
Que sabes que al hallarla, se aleja la
nostalgia.
Ya no hay obscuridad en mi alma embelesada,
Aunque sea un amor secreto, aunque existan
barricadas.
Es mi amor un fiel trasunto, del amor que
hay en su alma.
Ahora despierto diariamente con el alba,
Bellos sus ojos, cual vigías acusadores,
Quizás son el reflejo de todos sus temores.
Santana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario