** ¡OH, MUJER!**
¡Oh, mujer maravillosa! Adorable amada mía.
Tengo un alma enamorada anhelando ser
amada.
Sin embargo ya no importa, cargaré con la
derrota.
Que ha inferido en mí tu boca y tu
respuesta silenciosa.
¡Oh, mujer amada mía! Ojala hayas
comprendido.
Que mi alma no buscaba sólo encuentros
escondidos.
Que te amo demasiado y no pensaba hacerte
daño.
Que en verdad sólo deseaba, de tus labios
un te amo.
Sin embargo ya no importa, sí te amo y no
me amas.
A partir de hoy por siempre será un simple
desahogo.
Lo que escriba entré asteriscos tan sólo
como adorno.
Ya no habrá dedicatoria se ha quedado sin
sus alas.
¡Oh, mujer amada mía! Mentiría sí yo escribiera.
Que en tan sólo unos instantes he dejado de
adorarte.
Concebido para amarte, mientras vida yo
tuviera.
Engendrado para amarte, pero nunca para
odiarte.
¡Oh, mujer amada mía! Yo jamás podría
odiarte.
Porque tengas prioridades a las cuales
sujetarte.
Sólo trato de evitar que se agrande más la
herida.
Con no verte y que mi alma no se dé por
aludida.
Santana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario