**INTOCABLE Y DELICADA**
Una luna melancólica, besaba los cristales.
Mientras yo escribía un poema inspirado en
una flor.
Una flor que tiene nombre y tiene cuerpo de
mujer.
Que me inspira el gran amor, que no puedo
contener.
Porque es como una flor, intocable y
delicada.
Quizás pueda admirarla, pero no puedo
tocarla.
Y yo sería incapaz de dañarla o
mancillarla.
Porque, es mi amor tan grande, que no puedo
lesionarla.
Ella es como una diosa exhibida en un
museo.
Me cautiva, me embelesa y me provoca un
gran deseo.
Por mimarla, por amarla y también
acariciarla.
Venerarla a la distancia, sin pensar en
lastimarla.
Porque es como una luz que ilumina mi universo.
Puedo verla y admirarla, pero no puedo
palparla.
Porque es como una joya que se exhibe en un
estante.
No saber lo que ella piensa, me resulta
desgastante.
Porque es como una rosa, en medio de un
zarzal.
Cada espina es un vigía, que vigila sin cesar.
No permiten un piropo, que la pueda
trastocar.
Mucho menos la caricia. Que la pueda
enamorar.
Ella es como un lucero, en medio de la mar.
Las olas no permiten que la pueda yo
alcanzar.
Me alejan, y me alejan y yo nado sin parar.
Mis lágrimas engrosan, las olas de la mar.
Santana.

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