miércoles, 28 de septiembre de 2011


**NADA ERA MÍO**



Nada era mío, nada tenía, nada era mío porque no la conocía.
Sin embargo era feliz a mi manera.
Mi mente no albergaba, ni metas ni destinos.
La calma era habitante de todos mis sentidos.

Ah, bellezas naturales, me asombraban día con día.
Los detalles de la vida desbordantes de alegría.
De la lluvia, de la luna, sin pensar la describía.
Pero ahora es tu belleza la que ocupa mi cabeza.

Ah, belleza que me induce pensamientos tan sublimes.
Que transmigran, van en busca de ese cuerpo azul celeste.
Y que siendo una quimera, permanece como un ente.

Como un ente que se aferra, con uñas y con dientes.
Adoptándome por dueño, sin que nadie se lo evite.
Se colude con mi alma y le aplaude lo que siente.



Santana.

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