**NADA ERA MÍO**
Nada era mío, nada tenía, nada era mío
porque no la conocía.
Sin embargo era feliz a mi manera.
Mi mente no albergaba, ni metas ni
destinos.
La calma era habitante de todos mis
sentidos.
Ah, bellezas naturales, me asombraban día
con día.
Los detalles de la vida desbordantes de
alegría.
De la lluvia, de la luna, sin pensar la
describía.
Pero ahora es tu belleza la que ocupa mi
cabeza.
Ah, belleza que me induce pensamientos tan
sublimes.
Que transmigran, van en busca de ese cuerpo
azul celeste.
Y que siendo una quimera, permanece como un
ente.
Como un ente que se aferra, con uñas y con
dientes.
Adoptándome por dueño, sin que nadie se lo
evite.
Se colude con mi alma y le aplaude lo que
siente.
Santana.

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