**PARADO EN LA ACERA**
Pasaste de noche, hermosa, indolente.
Como agua de río de enorme corriente,
Que arrastra en su cauce desdichas del
hombre.
Que altera su pulso, si evoca tu nombre.
Y yo que admiraba tu etérea belleza.
Parado en la acera que lleva tu nombre.
Pensaba en el sino del cual goza el hombre.
Que siempre te otorgue, un trato de alteza.
Parado en la acera, las manos vacías,
Pensé en cada encanto que nunca fue mío.
Quede como un árbol, que ahoga el estío.
Pasaron las aves buscando su nido.
Su vuelo y el cielo auguran el frío.
La ninfa se aleja en busca de un río.
Santana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario