**DIMINUTIVO**
Oh, mujer que me enamoras, sin saber como
te llamas.
Sin saber a ciencia cierta lo que sientes y
a quién amas.
Encendiste en mí la flama, del amor y del
deseo.
A pesar de que hace tiempo, tu sonrisa no
la veo.
Pero nunca evitarás aunque sea tan sólo un
sueño.
El que escuche de tu boca, que me anhelas
como dueño.
Que en el valle de tu cuerpo vaya en busca
de cerezas.
Y que busque entre tu bosque, las delicias
de una fresa.
Oh, mujer maravillosa, quiero ahogarme
entre tus cimas.
Cabalgar el dulce valle del amor hasta tu
sima.
Y perderme en tu mirada, que me mata y me fascina.
Es tu nombre diminuto el que guardo en la
memoria.
Sin saber a ciencia cierta, a que nombre
rememora.
Aunque muy a mi pesar, es mi infierno y es
mi gloria.
Santana.

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