jueves, 22 de septiembre de 2011


**DIMINUTIVO**



Oh, mujer que me enamoras, sin saber como te llamas.
Sin saber a ciencia cierta lo que sientes y a quién amas.
Encendiste en mí la flama, del amor y del deseo.
A pesar de que hace tiempo, tu sonrisa no la veo.

Pero nunca evitarás aunque sea tan sólo un sueño.
El que escuche de tu boca, que me anhelas como dueño.
Que en el valle de tu cuerpo vaya en busca de cerezas.
Y que busque entre tu bosque, las delicias de una fresa.

Oh, mujer maravillosa, quiero ahogarme entre tus cimas.
Cabalgar el dulce valle del amor hasta tu sima.
Y perderme en tu mirada, que me mata y me fascina.

Es tu nombre diminuto el que guardo en la memoria.
Sin saber a ciencia cierta, a que nombre rememora.
Aunque muy a mi pesar, es mi infierno y es mi gloria.



Santana.

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