**EL QUE DIRÁN**
Y caían mis pensamientos sobre el lago de
su alma.
Como hojas del otoño atraídas por un hada.
Cual terneza o gentileza que desearan
halagarla.
Sin embargo nunca supe si se dio por
enterada.
Tal vez ella imaginó que si a mi amor correspondía.
Un pretexto yo tendría para acosarla noche
y día.
Pero yo sería incapaz de convertirme en un
patán.
Porque nunca imaginó que por siempre la
amaría.
Nadie sabrá jamás de las calladas luchas.
Qué libro noche a noche, que libro día a
día.
Qué libro con mi alma que anoche persistía.
Pero debo mantener esta lucha por no verla.
Que se lleve sus prejuicios a ese mundo tan
distante.
Donde rige el qué dirán, donde no saben
amarse.

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