
**DE COLORES**
Una hilera de palmeras adornaba la ribera.
De la playa solitaria, de mullida y blanca arena.
Los amantes solitarios desfogaban su delirio.
Convertían la blanca arena, en el más hermoso lecho.
Al amparo de la sombra sobre un mar de espuma blanca.
Que formaba por instantes, el estruendo de olas rotas.
Solamente interrumpidos por graznidos de gaviotas.
Parecían congratularse, por poder tocar el cielo.
Se cubrían de caricias con pasión y con esmero.
Susurrándose al oído, un te amo o un te quiero.
Se juraban con pasión, que sería su amor eterno.
Ah, que hermoso sentimiento el amor cuando es sincero.
Cuando sé es correspondido y se entrega por entero.
Sólo estrellas de colores, ves cruzando por el cielo.
Santana.
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