jueves, 8 de septiembre de 2011


**AGOSTO SIETE**



Cuan iluso fui al pensar, que con sólo renunciar.

A ese sueño sugerente que creí ver reflejado.

Cual estrella titilante, en el lampo de tus ojos.

El amor se marcharía y podría dejar de amarte.


A pesar de mi renuncia, sigo en busca del poema.

Que pudiera enamorarte o quizás reconquistarte.

Aun viviendo resignado a que sólo seas mi lema.

Pero no es ningún motivo, para yo dejar de amarte.


Sin embargo en esta noche, con fecha agosto siete.

Por la calle tú has pasado y al sentir tu indiferencia.

A partir de este momento, yo me hago una promesa.

Que mi alma ya no llore, ¡Que se calle lo que siente!


Es probable que algún día por pura cortesía.

Por no poder amarme, tú quieras disculparte.

No lo pienses, ni lo intentes, por favor amada mía.

Sólo deja que mi alma, comience a olvidarte.


Porque yo voy a obligarme, a que no me duela verte.

Y el que pases por la calle para mí sea indiferente.

Y el que seas indiferente, no me duela, ni me hiera.

Como pasa en esta noche, con fecha agosto siete.




Santana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario